Autoritarismo (2-Ene-2020)
Un total de 41 pacientes fueron hospitalizados y solo un
paciente que presentaba patologías preexistentes serias había fallecido.
El Dr. Li nunca terminó de tener claro si era él, o no era
él, uno de los ocho a los que el periódico aludía y cuyos nombres se mantuvieron
en reserva.
Pero el oftalmólogo recibió una visita súbita de la policía,
y se lo llevaron a la comisaría local. Allí, tras darle una reprimenda, tuvo
que firmar una carta, redactada en tono chocante por lo coloquial, en la que se
comprometía a no volver a divulgar información confidencial, ni esparcir
rumores. «¡Si insiste en mantener sus propias opiniones, sin arrepentimiento, y
continúa cometiendo actos ilegales, recaerá sobre usted el peso de la ley! —lo
amenazaron—. ¿Lo ha entendido?».
Y tuvo que bajar la cabeza y ceder, como lo hicieron otros grandes,
Galileo, por ejemplo, en su momento. Y de seguro habrá muchos más. Pero al
final el señor tiempo siempre da la razón, claro que sí.
Karma (9-Ene-2020)
El señor tiempo no se tardó mucho, pues la OMS confirmó que
un nuevo tipo de coronavirus había sido aislado en una persona hospitalizada.
El mismo día, el Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades
publicó su primera valoración de riesgo.
Primer caído
La primera muerte a causa del virus, en un hombre de 61 años
quien era cliente regular del mercado de Wuhan. Él presentó varios
padecimientos significativos, incluyendo enfermedad de hígado crónico, y murió
por fallo cardíaco y neumonía.
Y el Dr. Li también comenzaba a sentirse extraño, empezaba a
mostrar los primeros síntomas de la enfermedad: fiebre, dolor de garganta, tos
seca y dificultad para respirar.
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